jueves, 10 de noviembre de 2016

Una encantadora ladrona

Buenos días y bienvenidos de nuevo a Decídete a leer.

En esta nueva publicación tengo la intención de hablaros del último libro al que he tenido la oportunidad de echar el guante, La ladrona de libros. Pero antes de nada me gustaría disculparme, ya que hace casi tres meses de mi última publicación en la que os hablaba de la novela de Patrick Ness, Un mostruo viene a verme. Aprovecho estas líneas para daros las gracias por la gran acogida que tuvo. Sé que escribiendo con tan poca asiduidad es muy difícil lograr un gran número de lectores fieles y que se comprometan a leer lo que publicas, pero las circunstancias son las que son y muchas veces cuesta sacar un rato para dedicárselo a la escritura. Un amigo bloguero me dijo: “Crear un blog es fácil, lo verdaderamente difícil es mantenerlo activo”, el hombre sabía bien de lo que hablaba.

Después de esta pequeña introducción sin relevancia, me gustaría comentaros mi experiencia leyendo La ladrona de libros, una novela del escritor australiano Markus Zusak. Como aficionado a la lectura que me considero, me apasionaba la idea de introducirme en la historia de una niña con ansias de descubrir nuevas aventuras y dar rienda suelta a su imaginación a través de las palabras, y si eso iba acompañado de un contexto bélico como el de la II Guerra Mundial, la cosa se presentaba más que interesante. Además, la cantidad de ejemplares vendidos y el éxito de la película, provocaban que mis expectativas sobre este libro fuesen incluso más altas.



Pues bien, la novela comienza fuerte, con un par de sucesos desgarradores y que imprimen una gran fuerza a la lectura, te incita a seguir leyendo, a querer descubrir más sobre la vida de Liesel Meminger. Pero a medida que vas avanzando en la lectura esa intensidad de los primeros capítulos se diluye poco a poco. Mi impresión es que te encuentras ante un nudo muy extenso, con momentos de escasa relevancia para la historia y una gran redundancia en el día a día de la ladrona de libros. Me sentía leyendo sucesos similares hasta la entrada en escena de Max Vandenburg, un judío que tiene la necesidad de hospedarse en casa de Liesel. Me gustaría daros más datos sobre este personaje, ya que junto a Hans Hubermann y Rudy Steiner, padre y amigo inseparable de Liesel, componen un trío esencial que complementa a la protagonista y dotan a la historia de un gran sentimiento, pero introducir más información sobre Max Vandenburg supondría adelantar acontecimientos innecesariamente.

Ya en la segunda parte de la novela se retoma la fluidez y el dinamismo de las primeras páginas. La historia comienza a tomar otro tinte más atractivo y te invita a continuar con los siguientes capítulos. Al igual que en el inicio de la primera parte, se nos informa de una serie de acontecimientos que van a cambiar nuestra perspectiva a la hora de leer. Es cierto que estos capítulos son más relevantes y te mantienen con una expectativa mayor, pero no es hasta el desenlace cuando sientes un mayor interés por saber lo que le sucede a Liesel y a todo su entorno, misterio que se resuelve en pocas páginas y que te deja con un agrio sabor de boca.

He de decir que me he sentido un poco desilusionado, esperaba una historia más dinámica en la que la protagonista mostrase una mayor insaciabilidad por los libros y que llenase las páginas de sueños y metas, pero supongo que en el contexto en el que se desarrolla la historia era complicado preocuparse por un objetivo distinto al de sobrevivir, por lo que hay que reconocerle al autor el haber sabido conjugar lo mejor posible ambos sentimientos.

A medida que avanzaba en el libro, mi memoria evocaba las páginas de El niño con el pijama de rayas, es obvio que tienen ciertas similitudes ya que ambas historias se desarrollan en la Alemania nazi y ambos protagonistas acaban manteniendo una estrecha relación con un judío a la vez que desafían al sistema totalitario alemán. Si he de quedarme con uno de ellos, sin duda elijo El niño con el pijama de rayas. Pienso que la historia está mejor encarrilada y que consigue emocionarte hasta el punto de sentir una impotencia incontrolable por el personaje de Bruno.

Espero que os haya gustado la publicación y que, aunque a mí el libro me haya resultado un poco decepcionante, os animéis a leerlo y a comprobarlo por vosotros mismos. Intentaré no hacerme de rogar tanto como esta vez para escribir la próxima entrada, os espero por el blog.

Un saludo y hasta la próxima.