miércoles, 20 de abril de 2016

PRISONWORLD



Ayer por la tarde leí un comunicado que la empresa de parques acuáticos, SeaWorld, publicó el 17 de marzo de este año. Por suerte, la empresa había decidido anunciar que cancelaba los espectáculos con orcas en su parque de San Diego a partir del próximo año. SeaWorld dispone de otros dos parques en Orlando y en San Antonio, pero en éstos, los cambios empezarían a realizarse a partir de 2018. 

Tenía ganas de escribir acerca de algo así, la orca es un animal que me gusta especialmente y del que me llevo informando desde hace algunos años. Pero antes de hablaros del asunto de SeaWorld, me gustaría hacer constar algunas especificaciones físicas y psicológicas acerca de estos cetáceos. 

Debajo de ese aspecto afable, las orcas se sitúan en la cúspide de la cadena trófica, no tienen enemigos naturales en el océano y son considerados un súper depredador, los machos pueden alcanzar los 9 metros de longitud y nadar una distancia diaria de entre 150 y 200 km, por lo que os podéis imaginar cómo se sienten metidas en un estanque toda su vida. Estos animales, tienen un vínculo muy especial con los miembros de su manada, cazan en grupo y no son aceptados por los miembros de otra manada, por lo que, a mi parecer, es inviable que puedan ser devueltos a mar abierto después de haber permanecido la mayor parte de su vida en cautiverio (un ejemplo de ello es la orca que se utilizó para rodar la película “Liberad a Willy”, Keiko, en el año 2002 fue puesta en libertad y murió al año siguiente porque no fue capaz de adaptarse a su nuevo entorno). Gracias a su gran inteligencia y su majestuosidad, las orcas han sido capturadas para ser exhibidas en los distintos parques acuáticos del mundo, son fáciles de entrenar y muy dóciles en libertad. 

Es aquí donde aparece el problema, las orcas, al estar en cautividad muestran claros signos de violencia, tanto entre los propios ejemplares, los cuales llegan incluso a autolesionarse, como con los entrenadores, algunos de los cuales han fallecido en espectáculos como los de SeaWorld. Estos animales no soportan el estrés que les provoca el verse atrapados en un tanque de agua, están acostumbrados a nadar a grandes velocidades y recorrer cientos de kilómetros a lo largo del día. Una muestra del estrés que sufren, lo encontramos en su aleta dorsal, la cual se inclina al estar en cautiverio, mientras que, en libertad, no se ha hallado ningún ejemplar con esta deformidad. 



Desde que en 2013 se estrenara el documental “Blackfish”, los ingresos de SeaWorld descendieron en un 84%. En este documental podemos ver cómo desde el momento de su captura, las orcas sufren al ser separadas de su manada, en qué condiciones viven y cómo les afecta tanto física como psicológicamente. Principalmente el documental se centra en el ataque que se produjo en SeaWorld en el año 2010, cuando Dawn Brancheau, una experimentada entrenadora de orcas, de tan solo 40 años, murió al ser atacada por Tilikum, una orca macho que ya se había cobrado la vida de otras dos personas y había sido apartada del resto de ejemplares del parque por diversos ataques. En el documental podemos ver, como incluso ex entrenadores de orcas critican las condiciones de este tipo de animales en cautiverio y defienden que Dawn Brancheau no tuvo ningún error durante la actuación, al contrario de lo que la empresa defendió como causa del ataque. A continuación, dejo un link para acceder al tráiler del documental, el cual puede conseguirse fácilmente en internet.


Podría ser que hablásemos de un caso aislado, que una orca se volviese loca y atacase a varias personas, pero el de Dawn Brancheau, no es el único caso de una orca en cautiverio que haya atacado a su entrenador. En el mismo documental encontramos el caso de Alexis Martínez, un entrenador de orcas que murió en el Loro Parque, Tenerife (único parque acuático de España en el que se pueden ver espectáculos con orcas) durante una actuación. Las orcas que tiene este parque son proporcionadas por SeaWorld y los tanques están aún peor acondicionados que los de ésta. Pero el problema no se queda ahí, buscando por YouTube, podemos encontrar diversos ataques de orcas a sus entrenadores. Seguidamente dejo unos links, pero aviso que éstos contienen escenas que pueden herir la sensibilidad del público.

https://www.youtube.com/watch?v=_jyM5IEcNXA  (Ataque a Dawn Brancheau).
https://www.youtube.com/watch?v=Q9-Wc2ehmc4  (Ataque de orca a entrenador de SeaWorld).
https://www.youtube.com/watch?v=uC-62_0ig5k  (Ataque de orca a chica en parque acuático).

Gracias al éxito del documental, y las constantes protestas de organizaciones ecologistas, SeaWorld ha tomado la decisión de cancelar los espectáculos con orcas, aunque el presidente de la empresa, Joel Manby, ha decretado que “las orcas seguirán en cautiverio debido a que no podrían adaptarse a su puesta en libertad”. El objetivo de la empresa consistiría en que los espectáculos se centrasen en el estudio, investigación y rescate de estos cetáceos, además de que la sociedad se conciencie sobre el bienestar y la vida salvaje de los animales.
Tendremos que esperar para ver las medidas reales que toma la empresa, y cómo acondiciona la estancia para la vida de las orcas en el parque. Lo que es seguro, es que la situación de estrés a la que son sometidas no cambiará. 

Otro punto importante es que la empresa no se dedicará a la cría de estos animales a partir de ahora, por lo que, la actual, será la última generación de orcas en SeaWorld.
Espero que lo aquí expuesto ayude a reflexionar y concienciar a la gente sobre la cría de estos animales en cautividad y que se animen a ver el documental “Blackfish” porque verdaderamente merece la pena.