miércoles, 23 de noviembre de 2016

Cada familia tiene lo suyo



Buenos días y bienvenidos a una nueva entrada de Decídete a leer.

Antes de comenzar con la publicación de esta semana, me gustaría dar las gracias a todos los que dedicaron una parte de su tiempo la semana pasada a leer el post de La Isla del Tesoro, me sorprendió que fuese la publicación con más visitas desde que comencé con el blog, así que gracias a todos los lectores de Decídete a leer por la gran acogida que tuvo.

Bueno, pues por tercera semana consecutiva – estoy pletórico – me he decidido a publicar en el blog una de mis últimas sensaciones literarias. En esta ocasión le ha tocado el turno a la novela que ha fascinado a todo el planeta este verano, os hablo de la última obra de Joël Dicker, El Libro de los Baltimore.


He de confesar que puede que no sea demasiado objetivo a la hora de hablar del libro, ya que la manera en que Dicker trata la literatura es una debilidad personal. También puede ser que dentro de esa subjetividad personal se esconda la virtud del escritor, así que sólo os puedo invitar a que lo comprobéis por vosotros mismos.

La novela comienza con el último día en libertad del primo de Marcus Goldman, Woody, quien deberá ingresar en prisión al día siguiente y aprovecha sus últimos momentos en libertad con su familia. Cuando Marcus regresa a su casa, recibe una llamada de su tío Saul en la que le indica que vuelva a Baltimore: “necesito que vengas ahora mismo a Baltimore. Sin preguntas. Ha pasado algo grave”. Así es como Marcus nos introduce en la historia y da comienzo a un viaje que no querrás que termine.

El libro está lleno de sorpresas, los personajes evolucionan con una naturalidad pasmosa, en la que destaca su realismo y los cambios que sufren a lo largo de la trama. Una de las grandes habilidades de Dicker es su manera de dar giros radicales a la historia y descolocar al lector, por lo que la intriga y el suspense están asegurados.

En esta novela veremos a un Marcus mucho más humano y familiar que en La verdad sobre el caso Harry Quebert, más preocupado por la manera en que quiere que se vea a su familia que por el éxito que pueda alcanzar cuando se publique el Libro.

En ambas novelas encontramos un narrador en primera persona, Marcus, que a la vez que nos narra la historia, nos presenta su libro como si fuese él mismo quien lo hubiese escrito en realidad. Puede que éste sea uno de los motivos por los que se ha preguntado a Dicker cuánto de autobiográfico tenía el personaje de Marcus, aunque él siempre haya negado el parecido del personaje con su persona.

Uno de los puntos que más me ha gustado de la novela es la ternura con la que trata Dicker la relación entre Marcus y Alexandra, una famosa cantante a la que conoce desde pequeña y con la que va a vivir momentos imprescindibles a la hora de entender la historia. Me gustaría hablaros mucho más de esta relación, pero eso supondría hacer spoilers del libro, por lo que, si queréis saber más no os queda otra opción que leerlo.

Se podría ver El libro de los Baltimore como una especie de continuación de La verdad sobre el caso Harry Quebert, ya que Dicker utiliza de nuevo el personaje del escritor Marcus Goldman como protagonista de esta novela. Aunque el personaje principal de ambas novelas sea el mismo, cada novela es independiente, por lo que se puede leer, perfectamente, El libro de los Baltimore, sin haber leído La verdad sobre el caso Harry Quebert. Mientras que, en la primera entrega, Marcus Goldman se centra en demostrar la inocencia de Harry Quebert, su mentor, en el caso del asesinato de Nola Kellergan; en la segunda, se expone el tema del pasado y presente de la vida de Marcus, en la que tiene un papel principal su familia de Baltimore y en torno a la cual gira la novela.

Si tuviese que ponerle una pega a Dicker, diría que la madre de Marcus en La verdad sobre el caso Harry Quebert, es descrita como una mujer irritante y desesperante, a la que no concibes que Marcus siga cogiendo el teléfono. Su única preocupación es que su hijo no sea gay y que se eche novia, conversación que trata con él en cada aparición que tiene; mientras que en esta novela Dicker presenta a este personaje como una mujer más atenta y comprensiva a la que se coge un gran cariño. No concibo que Dicker presente a estas dos mujeres tan distantes como la misma persona. Por mi parte es la única pega que puedo ponerle al autor.

Para acabar con este post tan extenso – siento si os ha parecido largo, pero cuando algo gusta te esmeras más en ello – me gustaría pediros que estuvieseis atentos a las próximas publicaciones de Joël Dicker, ya que es uno de los escritores más prometedores del panorama literario actual. Además, querría darle las gracias a la persona tan especial que me regaló esta novela, ella ya sabe quién es, por hacerme disfrutar tanto leyendola, gracias.

Os dejo la pequeña reseña que hice sobre La verdad sobre el caso Harry Quebert, para todo aquel que quiera saber más sobre Joël Dicker o Marcus Goldman.

Espero que hayáis disfrutado con la publicación y que os animéis todos a pasaros por aquí en el próximo post de Decídete a leer.

Un saludo.